Estructura del párrafo

old-letters-436503_1920

Del mismo modo que un texto se organiza en párrafos, el párrafo también tiene su propia estructura interna, que puede ser similar a la de un ensayo, pero adaptada a su tamaño:

Suele empezar con una introducción a la idea principal del párrafo, continuar con una parte en la que se desarrolla y explica la argumentación de esa idea (mediante ejemplos, comentarios, evidencias, comparación con ideas opuestas, etc.) y finalizar con una conclusión obtenida de lo anterior. Esta consideración es general, ya que en los textos literarios existe más libertad y depende del estilo de cada autor.

Para que un párrafo esté correctamente estructurado debe tener unidad significativa, es decir, referirse a una sola idea. Si queremos escribir sobre una distinta, debemos cambiar de párrafo. Lo que decidiremos poner en cada uno dependerá de nuestro proceso de «lluvia de ideas». Con ellas iremos componiendo el texto hasta obtener un buen razonamiento.

También debe tener coherencia. Para lograrla, es interesante utilizar sinónimos y pronombres —con lo que evitaremos repeticiones— y conectores discursivos, que facilitan la comprensión de la lectura. Evitar demasiados incisos, las expresiones innecesarias y las oraciones negativas también ayuda a entender bien lo que queremos decir. Además, las frases escritas con el orden lógico en español (sujeto + verbo + complementos) son más sencillas de leer, así como las que están bien puntuadas y no producen ambigüedad.

La idea principal del párrafo no tiene por qué aparecer en un lugar fijo dentro de él. Puede aparecer al principio (párrafo deductivo) o al final (párrafo inductivo).

Desde el punto de vista ortográfico, el párrafo siempre empieza con mayúscula. El punto y aparte indica el inicio de otro párrafo, aunque a veces se hace un punto y aparte dentro del mismo párrafo cuando su contenido se divide en varias secciones. Estas se llaman apartados y subapartados. Los apartados y subapartados se suelen numerar o  marcar con algún elemento gráfico (signos o topos).

La composición tipográfica del párrafo puede ser de varias clases, según el texto donde se vaya a utilizar:

  • Párrafo ordinario (comienza con una sangría, tiene todas las líneas llenas y termina con una más corta). Este es el tradicional.
  • Párrafo que comienza con letra capitular. Carece de sangría de primera línea.
  • Párrafo moderno o alemán (todas las líneas llenas, la última línea es corta).
  • Párrafo francés (comienza con una línea llena, y las siguientes llevan sangría).
  • Párrafo en bandera (en él las líneas se justifican por la derecha, por la izquierda o por los dos lados).
  • Párrafo español (la última línea es corta y centrada).
  • También se puede dejar un espacio en blanco después del punto y aparte, y entonces no es necesario usar sangrías.
Anuncios

Los nombres de las notas musicales

partitura-opera-isabela

Los nombres de las notas musicales son comunes y se escriben en redonda y con inicial minúscula:

do    re    mi    fa    sol    la    si

Mi y si no llevan tilde diacrítica (aunque sean voces tónicas), sino que siguen la regla general que establece que los monosílabos se escriben sin tilde. La razón de que no necesiten distinción gráfica de sus homónimos átonos es que su frecuencia de uso en la lengua corriente es baja. Además, suelen ir en contextos específicos, por tanto, son fáciles de distinguir.

Son sustantivos masculinos (el do), a pesar de que nota es femenino.

Los plurales se forman con -s,  excepto el de sol,  que se forma con -es  (según el criterio de la Real Academia Española, aunque en la edición musical se prefiere usar los términos musicales como invariables):

dos    res    mis    fas    soles    las    sis   (no síes )

Las tonalidades también se escriben en redonda y con minúscula (escribirlas en mayúscula es anglicismo ortográfico):

sinfonía en si bemol mayor  (no Si bemol )

Imagen: fondos de la Biblioteca Nacional de España.

Dron

DronesTeaser

La palabra dron es una de las nuevas voces que se incorporaron a la vigesimotercera edición del Diccionario de la lengua española en octubre de 2014.

Proviene del término inglés drone (del protogermánico *dran-, que en inglés antiguo dio lugar a dran, dræn, ‘zángano’).

Como sustantivo, en inglés moderno drone tiene varios significados: ‘discurso monótono’, ‘instrumento (o parte de un instrumento) que produce un sonido de tesitura baja’ (por ejemplo, una gaita), ‘zángano’ y ‘persona que no produce un trabajo útil’ (como los zánganos, que no producen miel). También significa ‘aeronave no tripulada’, aunque esta acepción es más moderna: apareció en 1946, en un artículo de la revista Popular Science.

Durante la Segunda Guerra Mundial ya se utilizaban aeronaves no tripuladas para que sirvieran de blanco en las prácticas de los pilotos de combate. Entonces se llamaban RPV (Remotely Piloted Vehicles, ‘vehículos manejados por control remoto’). Después se dejó de usar la sigla para utilizar la voz drone, probablemente por un significado imitativo, ya que del mismo modo que los zánganos, las aeronaves no tripuladas no trabajan por sí mismas.

En español se adaptó la grafía inglesa drone a la española dron. Aunque en inglés tiene varias acepciones, en español solo significa ‘aeronave no tripulada‘.

Imagen: http://www.independent.co.uk/

http://www.independent.co.uk/extras/indybest/gadgets-tech/best-quadcopters-drones-9681235.html

Linier

linier

Linier  es un término deportivo que designa al árbitro auxiliar que tiene bajo su control una línea del campo. Tiene su origen en el catalán linier.

Se usa también abanderado (en México) y guardalínea (en Chile).

Aunque linier  es una opción válida y con un uso asentado en nuestra lengua, el Diccionario académico nos remite a la locución juez de línea, que resulta preferible a linier  por estar generalizada en todo el mundo hispánico (según indica el Diccionario panhispánico de dudas).

Así y todo, si se opta por utilizar linier  hay que tener en cuenta que se trata de un sustantivo común en cuanto al género (el linier y la linier, pero no la liniera).

Su plural es linieres.

Es una palabra aguda (la sílaba tónica es la última), por lo que la forma correcta de escribirla es sin tilde: linier (no línier ).

 

Extrovertido/extravertido

Screen Shot 2015-05-11 at 09.01.50

(elpais.com, 11-mayo-2015)

El término extrovertido (-da) es un ejemplo de cómo los hablantes podemos cambiar la forma de una palabra con el uso.

Si buscamos el significado de extrovertido, el Diccionario de la lengua española nos remite a la forma extravertido, porque es un adjetivo que se ha formado con el prefijo de origen latino extra- (fuera de).

Sin embargo, la influencia de su antónimo, introvertido, ha dado lugar a que habitualmente se diga (y se escriba) extrovertido.

Por tanto, ambas formas pueden considerarse válidas, aunque en la lengua culta se prefiere la forma etimológica: extravertido (-da).

«Ti» nunca lleva tilde

TI_IKEA_2

Ti es el pronombre personal tónico de segunda persona del singular. Se escribe sin tilde por ser monosílabo.

Punto final

punto y final tachado

(teleprensa.com/almeria)

punto y final2 tachado

(diariodemallorca.es)

La locución que se usa para expresar que algo se acaba definitivamente es poner punto final.

También se denomina punto final el punto que señala el fin de un texto o de una división importante del mismo.

Punto y final es un uso erróneo, que se debe a la confusión con las denominaciones correctas punto y aparte y punto y seguido.

Añado una puntualización de mi compañero Pedro Miguel López: «Y una curiosidad: ‘punto y aparte’ y ‘punto y seguido’ son también válidas sin la conjunción ‘y’ (‘punto aparte’, ‘punto seguido’)».

Punto aparte se utiliza en algunas zonas de América; por lo que también es correcto su uso.

Punto seguido es una forma usual, aunque según la Ortografía de la lengua española, punto y seguido es el nombre más lógico y recomendable.