Marengo

pescador

 

En algunas zonas del sur de España se llama marengo al pescador u hombre de mar.

Es un sustantivo formado por la palabra mar y el sufijo -engo, que indica pertenencia o relación.

Anuncios

Ortografía en verso (1887)

ortografía en verso

Detalles del registro: Biblioteca Virtual de la Filología Española.

Imagen: Fondos de la Biblioteca Nacional de España (Biblioteca Digital Hispánica).

Trapisonda

daytime-flow-h2o-1295138

Trapisonda

Agitación del mar, formada por olas pequeñas que se cruzan en diversos sentidos y cuyo ruido se oye a bastante distancia.

Diccionario de la lengua española – Entrada: trapisonda |

Imagen: Emiliano Arano

Nimiedad

nimiedad copy(elpais.com, 28-enero-2018)

La palabra nimiedad proviene del sustantivo del latín tardío nimiĕtas, -ātis, derivado del adjetivo latino nimius  ‘excesivo’, ‘abundante’.

Este significado etimológico permanece en español, como podemos leer en el Diccionario de la lengua española (23.ª edición, Real Academia Española, 2014):

nimiedad

2. f. Exceso, demasía.

nimio, mia

2. adj. Dicho generalmente de algo no material: Excesivo, exagerado.

También lo encontramos en el Diccionario de uso del español de María Moliner (4.ª edición, Gredos, 2016):

nimiedad

1. f. Cualidad de nimio.

nimio, -a

1. adj. Excesivo.

Quizá debido a su semejanza con mínimo (‘muy pequeño’), los hablantes interpretaron mal la palabra nimio y terminó usándose con el significado contrario.

Ya encontramos una advertencia en el Diccionario de Autoridades (Real Academia Española, 1726-1739):

Diccionario de Autoridades – Tomo IV (1734)

NIMIEDAD. En el estilo familiar se usa por poquedad o cortedad: y se debe corregir, pues significa esta voz totalmente lo contrario.

Sin embargo, esta acepción contraria triunfó con el uso que le dieron los hablantes (igual que sucedió con otras voces, como álgido o lívido), y, ahora, nimiedad y nimio, -a tienen dos significados opuestos. La Academia coloca en primer lugar el no etimológico, ya que es el más común.

nimiedad

1. f. Pequeñez, insignificancia.

2. f. Exceso, demasía.

nimio, -a

1. adj. Dicho generalmente de algo no material: Insignificante, sin importancia.

2. adj. Dicho generalmente de algo no material: Excesivo, exagerado.

(Diccionario de la lengua española, 23.ª edición, Real Academia Española, 2014).

Ambos términos tienen también una tercera acepción: ‘prolijidad, minuciosidad’ (nimiedad), y ‘prolijo’, ‘minucioso’, ‘escrupuloso’ (nimio, -a).

En lengua inglesa, nimiety (nimiedad) y nimious (nimio, -a) provienen de los mismos vocablos latinos, pero solo tienen el significado etimológico (‘exceso’ y ‘excesivo’). Aunque forman parte del vocabulario inglés desde hace más de 450 años, los anglohablantes apenas utilizan estos términos.

Estridular

cicada-animal-insect-summer.jpg

Estridular

Producir estridor, rechinar, chirriar.

Los grillos y las cigarras estridulan, aunque todos decimos que cantan.

Diccionario de la lengua española – Entrada: estridular |

Jabardillo

Jabardillo

Bandada grande, susurradora, arremolinada e inquieta, de insectos o aves.

Diccionario de la lengua española – Entrada: jabardillo |

 

 

Imágenes: Wikipedia

El alemán y el latín

«Aliquando et insanire iucundum est» (Séneca)

Fue en el siglo XIX, mediante diversos estudios comparativos, cuando los lingüistas observaron que todas las lenguas habladas en los territorios que se extendían desde la India hasta el occidente de Europa tenían numerosos rasgos comunes entre sí.

Esto demostró que podían tener un mismo origen: una lengua hipotética a la que se llamó indoeuropeo, que habría aparecido en torno al año 4000 a. C. (aunque existen distintas teorías sobre la fecha).

Según se fueron dividiendo los distintos pueblos, también lo hizo la lengua indoeuropea, lo que dio lugar a varias ramas o familias lingüísticas. De entre ellas, el alemán pertenecería a la rama germánica occidental y el latín a la rama itálica.

Las lenguas indoeuropeas modernas han perdido la mayoría de sus rasgos comunes; sin embargo, todavía conservan restos morfosintácticos y gramaticales que permiten entrever su mismo origen.

Por ejemplo, tanto el alemán como el latín son lenguas flexivas, nominativo-acusativas y poseen género y número gramatical.

En cuanto a la influencia del latín en la lengua alemana, podemos decir lo siguiente:

  • Aunque el latín dio origen a las lenguas romances europeas (entre las que se encuentran el castellano, el gallego y el catalán), influyó considerablemente en el vocabulario de todas las lenguas modernas, ya que durante la expansión del Imperio romano ganó mucha importancia y fue lengua oficial en gran parte de Europa y África septentrional.
  • El latín fue la lengua culta en Occidente hasta el siglo XVIII, y continuó usándose en toda Europa para la ciencia y la política hasta el siglo XIX.
  • El alemán se escribe con el alfabeto latino —más el carácter añadido ß (eszett)—.
  • El alemán posee numerosos préstamos latinos, tanto directos como traducidos. Por ejemplo, Montag (lunes) es el día (Tag ) de la luna (Mond ), que deriva del mismo nombre en latín: lunae dies.
  • Es habitual que cuando aparece la c en latín, el alemán la cambia por : decretum/Dekret ; vocalis/Vokal.

El latín ya no se aprende como lengua materna, pero continúa empleándose en la enseñanza, congresos y reuniones. Yo misma tuve un profesor que acudía periódicamente a reuniones en las que se hablaba solo en latín. Además, es la lengua oficial de la Iglesia católica, se utiliza para los nombres de la clasificación científica de animales y plantas, y su alfabeto es el más usado del mundo. Incluso existe una Wikipedia en latín.

Es algo parecido a los antepasados. Aunque ya no existan, parte de ellos sigue viviendo en sus descendientes.

Más información sobre los cambios fonéticos de las lenguas germánicas (Ley de Grimm), aquí.

Imagen: http://www.pinterest.com