La locución verbal ‘dar(se) cuenta’

me di cuenta que(sevilla.abc.es, 16-10-2018)

 

La locución verbal dar(se) cuenta va siempre seguida de un complemento precedido de la preposición de: darse cuenta de  algo.

Suprimir la preposición de  antes de la oración subordinada que comienza por la conjunción que  es incorrecto y se denomina queísmo.

La confusión puede deberse a que el hablante interpreta la expresión darse cuenta como un verbo, cuando en realidad se trata de un verbo más un sustantivo abstracto: dar(se) + cuenta.

Aquí, dar es un verbo de apoyo: no tiene sentido por sí mismo, pero sirve de apoyo al sustantivo que le sigue, que es el que aporta el significado. Por su parte, el sustantivo cuenta exige la preposición de para introducir su complemento.

Por lo tanto, como he señalado al principio, esta locución verbal siempre lleva la preposición de antes de un complemento, incluso cuando ese complemento sea una oración subordinada introducida por la conjunción que:

Martín se dio cuenta de que no había más remedio que someterse.

Ignacio se dio cuenta de que no cabía insistir, de que esto lo tenía perdido.

En  caso de duda, se puede cambiar la oración a interrogativa:

*[…] me di cuenta que chocaba […]

¿De qué me di cuenta?

 

Ejemplos: REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es&gt; [7-marzo-2019].

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Recursos sintácticos de los cuentos

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Y ahora perdona, lector, si empiezo la historia de otra manera.

«El señor Rysanek y el señor Schlegl», Cuentos de la Malá Strana

JAN NERUDA

 

El Diccionario de la lengua española define la palabra cuento como ‘narración breve de ficción’.

Este tipo de narraciones pueden ir dirigidas a un público adulto, en cuyo caso encontraremos recursos literarios habituales en relatos más largos.

Los cuentos se suelen asociar también a historias procedentes de la tradición oral, sobre todo las que están destinadas a los niños. También se llaman así los relatos contemporáneos escritos específicamente para el público infantil. Algunos de estos cuentos tienen como objetivo el aprendizaje de la lengua, hacer volar la imaginación, desarrollar la sensibilidad o ayudar a comprender ciertas cuestiones de la vida. En este caso, los recursos estilísticos (léxicos, sintácticos, etc.) suelen adaptarse a un público con un menor dominio de la lengua, pero no por ello menos exigente.

Algunos de los recursos que podemos encontrar en cuentos destinados a los niños son, por ejemplo:

  • El uso de la conjunción copulativa y a principio de una oración, sin enlazar con ninguna palabra o frase anterior. Además de dar énfasis y expresividad, produce una sensación de continuidad en la narración:

—El mundo no me interesa.

Y con estas palabras, el caracol se metió dentro de su casa y la selló.

  • El uso de la conjunción adversativa pero al principio de una oración, con el mismo propósito que en el caso anterior:

—¿Pero no deberíamos todos dar a los demás lo mejor de nosotros, no deberíamos ofrecerles cuanto pudiéramos?

  • El uso de la conjunción que detrás de adverbios de afirmación como , naturalmente, seguro, claroetc. Esto da énfasis a la expresión; se usa como mero refuerzo:

La tortuga sí que podía llegar a la meta, aunque no fuera tan rápida.

  • El uso de mayúsculas estilísticas. Se trata de escribir con mayúscula aquellas palabras que no deben llevarla según la norma (al comienzo de texto, después de punto y seguido o punto y aparte, etc.). Esto sucede cuando el autor decide destacarlas por razones de estilo:

Él tenía el Corazón Grande.

  • El uso de la conjunción causal porque al inicio de oración. Este es un recurso que se utiliza en función del sentido y la estructura gramatical que se quiere dar a los enunciados:

Aquel día no fui al colegio. Porque se me había ocurrido una idea mucho mejor.

  • El uso de diálogos cortos y claros:

—¿Qué quieres? —preguntó el herrador.

—Herraduras de oro —respondió el escarabajo.

—¡No estás bien de la cabeza! —replicó el otro.

  • El uso de onomatopeyas. Las onomatopeyas son palabras que se forman por imitación de un sonido: pío, pío, pío; quiquiriquí; ¡chof!; ja, ja, ja. Con ellas se experimenta la sonoridad del lenguaje:

Las gachas estaban malísimas, ¡puaj!

Entonces oyó cómo su hermano se caía de la silla, ¡pumba!

«En base a», locución incorrecta

(elpais.com, 18-enero-2018)

A pesar de su amplio uso, la locución prepositiva *en base a es incorrecta, porque en ella ninguna de las dos preposiciones tiene sentido.

Si tomamos la palabra base para indicar que queremos apoyar nuestro discurso (es decir, basarnos), la preposición correcta en español es en: no podemos apoyarnos «a» algo ni basarnos «a» algo, sino en o sobre algo.

En el ejemplo de la imagen, lo más adecuado habría sido:

Ambas, según el testimonio de Antoine, […]

Ambas, teniendo en cuenta el testimonio de Antoine, […]

Aunque es posible sustituir esta expresión por otras muchas, dependiendo del contexto: sobre la base de, basándose en, teniendo en cuenta, a la vista de, en función de, etc.

Diferencia entre ‘sino’ y ‘si no’

(elpais.com, 17 de septiembre de 2017)

Es habitual la confusión entre la conjunción adversativa sino (una sola palabra) y la secuencia formada por la conjunción si y el adverbio no (dos palabras).

La palabra sino  es un sustantivo que significa ‘destino o fuerza desconocida que actúa sobre las personas y determina el desarrollo de los acontecimientos’.

También es un enlace gramatical (conjunción adversativa) que se usa para contraponer un concepto afirmativo a otro negativo expresado antes:

Su pelo no es rubio, sino castaño.

Puede equivaler a veces a excepto  (también conjunción) :

No hace otra cosa sino cantar.

La sílaba tónica es si  [‘sino].

Por otro lado, está la secuencia si no, donde si es conjunción y no es adverbio. Esta sería la secuencia correcta para la oración que aparece en la imagen de arriba:

«Unas rocas lo pararon. Si no, hubiera desaparecido hasta 33 metros bajo el agua».

En este caso, podemos observar que si es una conjunción que introduce una frase subordinada condicional y no es simplemente el adverbio de negación: «Si no [lo hubieran parado unas rocas], hubiera desaparecido hasta 33 metros bajo el agua».

En la secuencia si no es tónico el segundo elemento, el adverbio de negación no  [si ‘no].

Concordancia de sustantivo y adjetivo

(elpais.com; 18 de septiembre de 2017)

Es necesario prestar atención a la concordancia gramatical cuando se redacta un texto, ya que suele ser un error frecuente.

En el ejemplo marcado en la imagen, se puede observar que sustantivo y adjetivo concuerdan en número (singular), pero no en género. Esto es incorrecto.

Natural es un sustantivo masculino que significa ‘genio, índole, temperamento, complexión o inclinación propia de cada uno’. Reservado, a  es un adjetivo que significa ‘cauteloso, reacio en manifestar su interior’.

Un adjetivo es una palabra que tiene la función de modificar al sustantivo, con el que concuerda en género y número; por ejemplo:

sombrero negro –  sombreros negros

casa vacía – casas vacías

En el caso del fragmento de la noticia que aparece en la imagen, el adjetivo va pospuesto al sustantivo al que acompaña, y ambos deberían coincidir en el género y el número de este último, masculino singular. Por tanto, la concordancia correcta es:

De natural reservado, la actriz […].

El verbo contradecir

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Contradecir, ‘decir lo contrario de lo que afirma otro’ es un verbo irregular que se conjuga como decir, salvo en la persona «tú» del imperativo, que es contradice (no contradi ). 

No obstante, en ciertas zonas se admiten también con normalidad las formas regulares del futuro simple de indicativo (contradiré/contradeciré… contradirán/contradecirán) y del condicional simple de indicativo (contradiría/contradeciría… etc.).

El participio siempre es contradicho, no contradecido.

‘Deber + infinitivo’ y ‘deber de + infinitivo’

Se trata de dos perífrasis* que podemos formar con el verbo deber. Aunque a menudo se confunden, no significan lo mismo:

Deber + infinitivo expresa obligación:

Manuel debe estudiar mucho. > Manuel tiene la obligación de estudiar mucho. (Para aprobar el examen, para conseguir el título).

Deber de + infinitivo expresa probabilidad, incertidumbre o duda:

Manuel debe de estudiar mucho. > Es probable que Manuel estudie mucho. (Porque saca buenas notas, porque siempre va a clase).

(*Las perífrasis verbales son construcciones sintácticas constituidas por dos o más verbos, de los que al menos uno es el auxiliar, y el último, el principal [o auxiliado]. Este ha de aparecer en una forma no personal: infinitivo [como en el caso que nos ocupa], gerundio o participio).

Es incorrecto usar la forma ‘deber de’ para expresar obligación.

Ejemplos incorrectos en prensa y páginas web:

debe de_errormarcado

(elpais.com, noviembre-2014)

debe +de_error3_subrayado

(noticiasdenavarra.com, noviembre-2014)

debe +de_error_subrayado

(extremaduratrabaja.gobex.es, noviembre 2014)

Ejemplos correctos:

debe + inf_2_subrayado

debe+ inf_subrayado

(elpais.com, noviembre-2014)