Bizarro

Para J. L. Abalo

La palabra bizarro suele ser objeto de confusión y de numerosas discusiones, ya que a menudo no se utiliza con su significado correcto (o sí, ya lo veremos después).

En la última edición del Diccionario de la lengua española encontramos que tiene su origen en el italiano bizzarro, ‘iracundo, furioso’.

Si indagamos en la etimología de bizzarro, descubrimos que se usa en la lengua italiana desde el siglo XIII, aproximadamente desde 1212. Procede de bizza, ‘rabieta’ (de origen incierto). Al parecer, su primer significado fue ‘valiente, audaz’, que es el que ha permanecido en español. Se dice incluso que el apellido Pizarro podría derivarse de este vocablo.

Según algunas fuentes, por motivos lingüísticos el significado original de bizzarro evolucionó de ‘valiente, audaz’ a ‘impredecible, excéntrico’, y después a ‘extraño, raro’. Estas últimas son las acepciones que adoptará al incorporarse al francés con la forma bizarre (en 1533). El inglés lo tomará del francés, con la misma grafía, en 1648.

Bizarro aparece en nuestro idioma en 1569, según algunos autores. La entrada de la última edición del Diccionario de la lengua española (2014) muestra estos dos significados:

1. adj. valiente (|| arriesgado).

2. adj. Generoso, lucido, espléndido.

En diccionarios anteriores aparece con las mismas acepciones de ‘valiente’ y ‘generoso’, como podemos ver en el Diccionario de Autoridades (1726-1739) de la Real Academia Española, que ofrece 32 entradas relacionadas con bizarro. Una de ellas define el término bizarría como ‘generosidad de ánimo, gallardía, denuedo, lozanía y valor’, al tiempo que señala que su etimología es dudosa. Se mencionan como posibles orígenes la voz árabe biziará (para Covarrubias)  o la euskera bizar (‘barba’, en castellano).

En el Diccionario de Autoridades que abarca los años 1900 a 1996 aparecen 15 referencias en textos de Quevedo, Lope de Vega, Góngora o Leandro Fernández de Moratín.

Bizarro también aparece en el Quijote y en otros escritos de Cervantes.

Como señala Corominas, bizarro se usaba sobre todo en la lengua literaria, tal vez porque la cultura italiana estaba de moda en la España de finales del siglo XVI. Sin embargo, su uso popular era muy escaso, igual que ocurre hoy en día.

El Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Real Academia Española ofrece 52 lemas: el primero es de un diccionario de español, inglés y latín fechado en 1591, y el último pertenece a un texto fechado en 1992.

Examinando algunos encuentro que un médico cordobés, llamado Francisco del Rosal, en su obra Origen y etymologia de todos los vocablos originales de la lengua castellana (1611), atribuyó el origen de bizarro nada menos que a una palabra griega, abrízome (escrito en alfabeto griego al margen):

Francisco del Rosal 1611

En otro texto, el Diccionario enciclopédico de la lengua castellana de Elías Zerolo (1895), aparece una nueva acepción relacionada con la arquitectura: ‘edificio de gusto contrario a los principios admitidos en arquitectura’.

Elías Zerolo 1895

En 1984 la Academia todavía situaba el origen de bizarro en el euskera bizarr (Diccionario de la lengua española, vigésima edición, Madrid, Espasa Calpe):

Diccionario vigésima edición

Más tarde, en el Diccionario manual e ilustrado de la lengua española (cuarta edición revisada, Madrid, Espasa-Calpe, 1989), añade que bizarría es, en pintura, un ‘colorido o adorno exagerado’, y, además, apunta que es un galicismo por ‘extravagancia, capricho’:

Diccionario 1989

En 1990, el Diccionario de uso del español de María Moliner dice que bizarro significa ‘valiente’, pero «que no se aplica corrientemente más que a militares, con el sentido de ‘apuesto’». También da su otra acepción habitual, ‘generoso, lucido, espléndido’ y, por último, menciona que ‘se encuentra alguna vez usado en el periodismo con el sentido que tiene en francés: extravagante, sorprendente o gracioso’.

Este diccionario recoge el uso incorrecto que se le da desde hace un tiempo a bizarro en algunos medios, como resultado de una mala traducción del francés (e inglés) bizarre. Esto es lo que solemos llamar en lingüística falso amigo, es decir, dos palabras que se asemejan mucho en la forma pero tienen distinto significado y, como consecuencia, dan lugar a un error de traducción. Bizarre en inglés y en francés (comparten la misma grafía) se traduce en castellano por ‘raro, extraño, extravagante’ y no por bizarro, que en castellano significa, como ya hemos visto, ‘valiente’ y ‘generoso’.

El Diccionario panhispánico de dudas (edición en línea, 2005) censura su uso incorrecto:

bizarro -rra. En español significa ‘valiente, esforzado’: «Llega el capitán Andrés Cuevas, un bizarro combatiente al mando de un pelotón» (Matos Noche [Cuba 2002]); y ‘lucido, airoso’: «Vuestra juventud reverdecerá más bizarra y galana que nunca» (Luján Espejos [Esp. 1991]). Debe evitarse su empleo con el sentido de ‘raro o extravagante’, calco semántico censurable del francés o del inglés bizarre: *«Es un nombre bizarro.No cuando se ha nacido en Sídney y se es australiana» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). Tampoco debe emplearse bizarría con el sentido de ‘rareza o extravagancia’.

Otros manuales, como el Diccionario de dudas y dificultades de Manuel Seco (2011) o el Diccionario de usos y dudas del español actual (2008) de José Martínez de Sousa también advierten del uso galicado de bizarro.

Ahora bien, muchos hablantes de español, sobre todo en América, han adoptado este uso con mucha fuerza; de tal manera que podemos decir que en Puerto Rico, Chile y Argentina es un significado admitido y aparece en el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española (edición en línea, 2010):

bizarro, -a.
I. 1. adj. PR, Ch, Ar. Referido a cosa, extraña, rara, insólita.
II. 1. adj. Ve. Bajo, despreciable, malsano. pop + cult → espon ^ desp.

Una vez explicado todo esto, solo podemos decir que los hablantes son los que deciden el rumbo de una palabra. Las lenguas, y más en la actualidad, se influyen unas a otras y evolucionan constantemente. Por ejemplo, en español la palabra patético va adquiriendo con fuerza el significado de su falso amigo inglés pathetic. Es posible que consiga quedárselo.

Ya lo sabía hace siglos Miguel de Cervantes, que lo expresó por boca de don Quijote:

 Ten en cuenta Sancho, de no mascar a dos carrillos, ni de erutar delante de nadie.

̶ Eso de erutar no entiendo  ̶ dijo Sancho.

Y don Quijote le dijo:

̶ Erutar, Sancho, quiere decir regoldar, y este es uno de los más torpes vocablos que tiene la lengua castellana, aunque es muy significativo; y así, la gente curiosa se ha acogido al latín, y al regoldar dice erutar, y a los regüeldoserutaciones; y cuando algunos no entienden estos términos, importa poco, que el uso los irá introduciendo con el tiempo, que con facilidad se entiendan, y esto es enriquecer la lengua, sobre quien tiene poder el vulgo y el uso.

Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha (2.ª parte, capítulo XLIII)

Imágenes: Real Academia Española (http://www.rae.es/)

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